BUNYOLA

El jardín diseñado en Bunyola se estructura en torno a una fuerte articulación de los cambios de nivel del lugar

Se estructuró en torno a una fuerte articulación de los cambios de nivel del emplazamiento, lograda mediante escaleras de piedra natural y muros de contención que definen los caminos y las zonas de asiento. Los anchos escalones, de trazado sencillo, crean un eje principal de circulación que conecta el nivel de entrada con las terrazas superiores, mientras que los zócalos laterales y los bancales elevados cumplen una doble función: contener el suelo y albergar plantaciones que suavizan la transición entre planos. Este sistema constructivo aporta orden y jerarquía al espacio, al tiempo que le confiere un carácter mediterráneo mediante materiales nobles y texturas minerales.

En las jardineras y parterres elevados que flanquean la escalera, se han combinado especies adaptadas al clima seco de Mallorca, priorizando el bajo consumo de agua y el impacto visual duradero. Entre ellas destacan los arbustos esféricos de Pittosporum tobira nana, que proporcionan estructura perenne; gramíneas ornamentales como Stipa tenuissima y Festuca glauca, que introducen movimiento y variación estacional; y cubresuelos floridos como Aptenia cordifolia, que colonizan gradualmente las superficies de grava con un aspecto fresco y natural. El resultado es una paleta de plantas equilibrada, capaz de realzar la arquitectura de la casa y añadir dinamismo cromático al jardín durante todo el año.

La propuesta se completa con un sistema de iluminación cálida de luminarias de bolardo bajo que resalta el volumen de los muros y el relieve de las escaleras por la noche, junto con una red de riego por goteo dividida en sectores para optimizar el uso del agua.

Este jardín no sólo proporciona una solución funcional a la topografía del lugar, sino que también crea una experiencia paisajística envolvente, donde los materiales, las texturas y la vegetación interactúan de forma coherente y sostenible.